lunes, 23 de noviembre de 2015

El libro antiguo como bastión de lo impreso

García López Jorge Alberto
México, 2015

Hola de nuevo, estimado lector.

¿Creíste que, como ya terminamos la parte axiológica del libro antiguo, no habría más entradas en el blog? Pues te equivocaste; la investigación sobre el libro antiguo es una linea muy basta y ofrece mucha tela de dónde cortar. Un claro ejemplo es la presente entrada, la cual tuvo su origen en las siempre presentes comparaciones del libro impreso contra el libro digital. Lo se, lo se, eso no tiene una relación directa con el libro antiguo, puesto que la comparación casi siempre se relaciona con el libro impreso moderno.

Pues bien, sin intentar hacer una apología del libro impreso antiguo frente al digital, puedo decir, sin temor a equivocarme, que el libro impreso antiguo (y pongan mucha atención en la relevancia del adjetivo "impreso") se erige como un fuerte bastión frente al libro digital que aparentemente gana terreno en el mercado editorial. Solo basta hacer una búsqueda rápida en San Google* con los términos "feria del libro antiguo" para que, en menos de un segundo se desplieguen cerca de 578,000 resultados; y si delimitamos más la búsqueda, agregando "México", como término de búsqueda, nos topamos con la nada despreciable cantidad de 405,000 resultados; finalmente, si colocamos el presenta año (2015) obtenemos 313,000 resultados, número aún considerable. 

Estas cifras se pueden comparar con las arrojadas en el mismo buscador, pero relativas a las ferias de libros digitales, en donde se aprecian los siguientes resultados: feria del libro digital, 848,000; feria del libro digital México, 620,000; y feria del libro digital México 2015, 730,000. Como podrá notar, apreciable lector, este simple ejercicio muestra una tendencia a la alza del libro digital frente al impreso antiguo, pero que no cunda el pánico, no todo está perdido.



Al respecto, circulan diferentes artículos en Internet que hablan sobre el libro impreso antiguo como objeto de deseo por parte de coleccionistas y público en general (1) (2). En este punto, resulta muy importante hacer una acotación basada en entradas anteriores, ¿puedes adivinar cuál será mi argumento?... Venga, te espero... ¿Listo? ¡Efectivamente! (Jaja, el blog debería llamarse "Las pistas de Book") Como ya hemos señalado, el libro antiguo, en el mercado anticuario no necesita haberse constituido en el periodo establecido por los académicos, sino cumplir con ciertos elementos, como años de "vida" (100 años en adelante), primeras ediciones, firmas de autores (a ver, qué e-book tiene la firma autógrafa de Carlos Fuentes, Julio Cortazar, o cualquier otro de los grandes), sin mencionar el sentido de apropiación que tiene el libro impreso frente al digital.

Por tanto, considero que el libro impreso seguirá conviviendo con el libro digital durante un largo periodo. Pero ¿es ese el futuro del libro impreso? ¿Convertirse en un objeto de colección destinado para unos cuantos? El tiempo lo dirá.

Un afectuoso saludo, estimado lector.
Espero que sigas visitando este blog y te animes a dejar algún comentario.

Nota
* La búsqueda se realizó el 24 de noviembre del 2015, evidentemente los datos variarán con el paso del tiempo.

El valor económico del libro antiguo

García López Jorge Alberto
México, 2015

Muy buenas noches, de nuevo (hoy tengo ganas de escribir, aparentemente).

Para finalizar la somera (ligera, superficial, sin profundidad) divulgación (que no divagación) sobre los estudios que hay acerca de la axiología (ya lo habíamos visto, ¡recuerdalo!) del libro antiguo, culminaremos con el valor económico del libro antiguo... Hasta te brillaron los ojitos.




Pues bien, como señalé en el post anterior, hay pocos estudios académicos que se refieran al valor económico actual del libro antiguo; si bien, existen estudios sobre el comercio y las rutas comerciales del libro antiguo, estos no nos reflejan el valor actual del libro y dudo que algún librero anticuario acepte maravedíes o pesos de plata y oro común como pago.... ¡O quizá si! Lástima que no tenga de esos... Pero bueno, uno de los investigadores más reconocidos en el mundo del libro antiguo, el Dr. Pedraza Gracia, ha realizado investigaciones al respecto, llegando a conclusiones tan interesantes como relativas.

Por una parte, a raíz de sus investigaciones, ese autor expone que en el mundo del comercio del libro, el libro antiguo no necesita ser antiguo... ¡Y tampoco libro! Esto se explica después de entender que se pueden vender "como libros" documentos de diversa índole, como cartas, documentos cartográficos, diarios, entre una gran variedad; por otra parte, como habíamos delimitado en otros apartados, en el mundo académico se considera al libro antiguo como aquel que va de la imprenta de tipos móviles hasta la mecánica, sin embargo, para los anticuarios y coleccionistas, el libro antiguo puede considerarse como tal si tiene 100 años o más, o si se trata de primeras ediciones difíciles de conseguir.

Estas características abren un mundo de posibilidades para la tasación del libro antiguo... ¡Oh! Había olvidado definir qué es la tasación; en términos llanos, tasar es poner un precio a algo. Sin embargo este proceso no es tan simple como se expone y, en el mundo del libro antiguo debe tenerse en consideración que dicho proceso se realiza, cuando menos, dos veces, el primero en el momento de su venta original, y el segundo en el momento posterior (1).

De tal manera, para realizar el proceso de tasación, según el autor del artículo, se deben seguir los siguientes pasos (Para un análisis más detallado visita el siguiente link):

1. Identificar la obra y la edición
2. Valorar el autor
3. Valorar la obra
4. Valorar la edición
5. Identificar el lugar de publicación
6. Identificar la lengua
7. Valorar la tipografía
8. Valorar las ilustraciones
9. Hacer un análisis de mercado
9. Definir el precio del ejemplar
10. Realizar y entregar un informe final

Como se puede ver hasta aquí, es evidente que todos los valores de los que hemos hablado se relacionan y complementan, por lo cual considero que no es posible comprender en su totalidad al libro antiguo sin hacer caso a estos cuatro elementos axiológicos que hemos identificado. Sin embargo, como mencioné en las primeras entradas, esto no es, ni de lejos, una postura última, sino que esta abierta al dialogo para que, con los interesados podamos construir una mejor idea sobre el libro antiguo.

¡Hasta la siguiente entrada!
Un saludo.

Bibliografía consultada:

Pedraza Gracia, J. M. (2003) "Algunas reflexiones sobre la tasación del libro antiguo como actividad documental" en Anales de documentación. [revista en internet] (6). Disponible en <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=63500614> [Fecha de consulta 15 del 09 2015]

El valor cognoscitivo del libro impreso antiguo

Muy buenas noches, estimado lector.

En entradas anteriores hemos hablado un poco sobre el valor patrimonial del libro impreso antiguo, así como de su valor estético. Por consiguiente es momento de abordar al libro antiguo desde su valor cognoscitivo. Pero, como has demostrado ser un lector muy inquisitivo, seguramente ya estas formulando la siguiente pregunta: ¿qué rayos es este valor y a qué se refiere? Bueno, en realidad yo también me sorprendí un poco al explorar este valor. 

Es interesante que muchas de las investigaciones que se realizan en torno al libro antiguo se hacen conforme a los valores que ya hemos platicado, dejando de lado el valor cognoscitivo (lo cual, como veremos, es bastante sorprendente) y el valor económico (eso es todavía más sorprendente, pero quizá se explique por el hecho de que las investigaciones surgen de esferas académicas, más que de los comerciantes del libro antiguo). Por tanto, veamos qué es eso del llamado valor cognoscitivo.

La explicación, como siempre, es muy simple (¿y entonces para qué complicarlo tanto con palabras rebuscadas? para eso no tengo una respuesta). Su valor cognoscitivo reside en la potencialidad de la información contenida en esos libros para poder crear y recrear nuevos conocimientos. En un principio esta idea podrá parecer difícil de creer, pues ¿cómo un libro del siglo XVIII puede contener información relevante y pertinente para las investigaciones de este deslumbrante siglo de lo efímero? Evidentemente dicha información no contendrá las respuestas para develar los misterios de la física de la relatividad, ni mucho menos contendrá un enlace para visitar la deep web o las facturas de pago de "cierta casa blanca" que "no es" de cierto "mandatario" mexicano sino de su esposa. Pero, a pesar de todo ello, existen investigaciones de tipo históricas, filológicas (¡orale! ¿qué es eso? -visita el link), hermenéuticas, teológicas, entre otras ciencias apantalladoras (Comercial- como la Ciencia de la información documental) que se basan en el conocimiento ahí vertido.

Hasta aquí la entrada de hoy. Como podrás notar, amigo lector, este post es muy breve, ello se debe a que es un tema que se ha estudiado poco, y sin embargo es tema de mi propia investigación, por lo que en breve seguiré añadiendo entradas al respecto.
Un muy cordial saludo =)

Bibliografía
Nop, hoy no hay D=

El valor artístico-estético del libro impreso antiguo

Por García López Jorge Alberto
México, 2015

Recibe un cordial saludo, amigo lector.

El tema que hoy nos ocupa es sumamente agradable, pues trata sobre los elementos artísticos y estéticos del libro impreso antiguo. Se que algunos se preguntara ¿pero qué hace un libro impreso antiguo en una estética? Pues no, mi amable egresado de la academia de lupe, no me refiero a esa estética, sino a la estética entendida como la disciplina dedicada al estudio de la belleza y los fundamentos filosóficos del arte (lo que es no tener nada qué hacer, je broma, broma).

 Linea del tiempo: arte

Pues bien, estos elementos propios de libro, se relacionan, evidentemente, con los diferentes movimientos artísticos de diferentes épocas. Así, si consideramos que el libro impreso antiguo inicia desde mediados del siglo XV y culmina su etapa a principios del siglo XIX (1), podemos observar que el libro impreso antiguo se ve influenciado por diferentes corrientes artísticas: el renacimiento (quattrocento, cinquecento y manierismo), el barroco, el rococó, y el neoclasicismo.


Todas estas corrientes artísticas se ven reflejadas en los diferentes elementos artísticos del libro antiguo. Los más evidentes son la encuadernación y las ilustraciones (2), pero no son los únicos, pues también encontramos diferentes tipos de grabados, ya sea en la portada o en el interior, e incluso retratos de personajes reales; todos estos grabados se realizaban según diversas técnicas, pudiendo ser en madera (xilográficos) o en metal (calcográficos). Otro elemento estético se encuentra en la tipografía (las letritas, pues), así como en las letras capitulares (la letrota de inicio). Además, las orlas y viñetas también dan valor artístico al libro antiguo impreso. Sin olvidar, claro está el propio contenido de la obra, es decir, lo que está escrito, pues en muchas ocasiones se acompañan de poemas u otros estilos literarios.





Es necesario recordar que el libro impreso antiguo se desarrolla a lo largo de casi tres siglos, periodo en el cual fue refinando su arte para llegar a convertirse en objetos de gran belleza. Además, es muy interesante observar que muchos de estos movimientos tienen su origen en Italia, pero, al igual que la imprenta de tipos móviles metálicos de Gutenberg, se fue expandiendo por Europa, llegando hasta lo que hoy conocemos como América.

No podemos terminar la entrada del día de hoy sin mencionar a uno de los grabadores más importantes y emblemáticos de la época: Alberto Durero. Este alemán fue uno de los más grandes impulsores de la pintura y el grabado renacentista y algunas de sus obras se encuentran en los libros impresos antiguos.

Pues hasta aquí la entrada de hoy. Un saludo, amigo lector, no olvides dejar tus comentarios para que podamos enriquecer el estudio de divulgación del libro antiguo. Hasta la siguiente =).


Bibliografía consultada

1. García Aguilar, I. (2011) Secretos del estante: elementos para la descripción bibliográfica del libro antiguo. México: UNAM; IIBI

2. Cruz García S. A. (2009) "La importancia de la difusión del libro antiguo" en Biblioteca Universitaria [Revista en internet] vol. 12 (1). Disponible en <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28512659004> [Fecha de consulta 20-09-2015]

jueves, 5 de noviembre de 2015

El valor patrimonial y cultural del libro antiguo

García López Jorge Alberto
México, 2015

 Patrimonio bibliográfico


Bienvenido estimado lector.

En la entrada de hoy explicaremos lo que se entiende por "valor patrimonial y cultural" del libro impreso antiguo. Como observamos en entradas anteriores el "valor" es la relación que existe entre el sujeto (o sea, nosotros) y la cosa deseada (es decir, el libro impreso antiguo). Entonces, si entendemos que el libro impreso antiguo es la cosa deseada, falta especificar cuál es "la relación" de la que se habla.

Aquí, es necesario definir claramente qué es el patrimonio. Esta definición permite establecer la relación que tendremos con nuestro objeto deseado. Fácilmente podemos entender al patrimonio como un conjunto de bienes adquiridos. De esta manera, tu, lector, a lo largo de tu vida, construyes un patrimonio; en este mismo sentido, las naciones y en general el mundo, van constituyendo su propio patrimonio, a medida que pasa el tiempo. Un aspecto muy interesante es que tanto el patrimonio que tu y yo estamos haciendo, como el patrimonio que los países y el mundo resguardan son susceptibles de heredarse.

Esto puede sonar muy bonito, hasta que se entiende que dicha valoración presenta dos caras de una misma moneda; por una parte, tenemos derecho a que se nos legue el patrimonio, ya no digamos de los individuos que nos antecedieron, sino de la sociedad que conformamos; pero al mismo tiempo adquirimos la obligación de preservarlo para las siguientes generaciones. Efectivamente, este proceso, como cualquier otro implica el intercambio de obligaciones por derechos y viceversa.

Por su parte, la cultura, más allá de cualquier entendimiento abstracto, se refiere a las relaciones mantenemos diariamente, y que conforman el llamado "tejido social", es decir, ¡todos los días estamos inmersos en la cultura!. De tal manera, Cruz García nos ayuda a congeniar al patrimonio con la cultura, al mencionar que "Las formas visibles de la cultura, monumentos, libros y obras de arte son tan preciosas que los pueblos tienen la responsabilidad de asegurar su protección.” (Cruz García, 2009: 45). De esta manera, resulta muy sencillo exponer al patrimonio cultural como aquellos objeto y/o bienes materiales o inmateriales, producto de una sociedad, que son susceptibles de conservarse y heredarse. Uno de estos objetos, claro esta, es el libro impreso antiguo.

Así, el libro impreso antiguo, entendido como objeto patrimonial posee diferentes marcas de propiedad, producto de su devenir histórico, y que dan cuenta de los derroteros del propio libro, es decir, dichas marcas de propiedad suele expresar "como le fue en la feria" a ese libro. De tal manera, García Aguilar, una estudiosa del libro antiguo describe las "marcas de propiedad", siendo:

Las marcas de propiedad: 


1. Marcas de fuego: “Esta conjunción de marcas […]  testimonia el movimiento que ciertos libros tuvieron entre las diferentes bibliotecas coloniales […]”
Existen diferentes dos tipos de marcas de fuego:
1.1 Epigráficas; ej. La “A” de los Agustínos
1.2 Figurativas; ej. Las cinco llegas de los franciscanos 2.







2. Ex Libris: “Esta marca significa principalmente dos cosas: la acreditación de la propiedad y el señalamiento de la cultura libresca, y se refiere a una marca de posesión impresa. 








3. Sellos 
3.1 De tinta 
3.2 De placa 
3.3 En seco 
3.4 De tinta grasa 






4 Anotaciones manuscritas y testigos 
4.1 Las anotaciones manuscritas “representan una de las evidencias históricas presentes en los libros antiguos más ricas e interesantes para la investigación histórica” 
  4.1.1 Señalan la propiedad y procedencia de un objeto 
                4.1.2 Identifica la lectura de un documento 
                4.1.3 De expurgo 
4.2 Testigos: los cuales son “piezas documentales o bibliográficas que se encuentran en el interior de los libros antiguos, y también pueden ser un testimonio de historicidad” (García Aguilar, 2011: 299-312).




Hasta aquí la entrada del día de hoy.
Cualquier duda, comentario, queja, sugerencia o invitación a salir, no dudes en escribir.
¡Un saludo!

Bibliografía consultada

Cruz García, S. A. (2009) “La importancia de la difusión del libro antiguo” Biblioteca Universitaria, vol. 12 (1). Recuperado desde: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28512659004

García Aguilar, I. (2011) Secretos del Estante: elementos para la descripción bibliográfica del libro antiguo. México: IIBI

jueves, 29 de octubre de 2015

El valor del libro antiguo

Por García López Jorge Alberto
México, 2015

Saludos, apreciado lector. En este post nos introduciremos en una temática que se ha convertido en una investigación particularmente interesante para mi. La axiología del libro antiguo; pero como quedamos que la intención del blog es la de divulgación en español, partamos desde el principio.

¿Axi...qué? La "axiología" es la rama de la filosofía encargada del estudio de los valores, así de simple. Pero entonces ¿qué es un valor? ¿Acaso es el que demostramos cada día al salir de nuestras casas para aventurarnos en las calles de mi México querido? ¿O es el que asigna el precio de ese celular que tanto trabajo nos costó comprar y que, para no perder, no usamos? O, como dirían los nunca bien ponderados maestros de la educación básica ¿el valor es la tolerancia, el respeto, la justicia? -es decir, todo lo que nos falta cuando vamos manejando-. Pues si y no. En términos más bien filosóficos el valor se concibe como una relación entre un sujeto y un objeto o cosa deseada" (Rendón Rojas, 2004).

En este sentido, comprendiendo que el libro antiguo forma parte integral del sistema informativo documental, se propone un estudio axiológico, o de valoración, del libro antiguo desde cuatro perspectivas que permitirán el entendimiento completo del libro antiguo. De esta manera, el libro antiguo se convierte en la "cosa deseada" en la que debemos identificar dichos valores... ¡A verdad, te sorprendí! ¿Qué pensabas, que escribo ligero porque no se escribir de otra forma? Pues no, escribo así por el puro antojo (a ver si no me quiere cobrar regalías cierto refresco que lleva por nombre a una pequeña ave madrugadora).



Entonces, si el libro impreso antiguo es nuestra cosa deseada -y dale con la mal interpretación de la bibliofilia- cuáles son los valores que identificamos en él.

1. Valor patrimonial-cultural
2. Valor artístico-estético
3. Valor económico
4. Valor cognocitivo

Hasta aquí la entrada del día de hoy; en entradas posteriores iremos desarrollando cada uno de los valores que hemos identificado.
¿Y tu? ¿Entiendes el valor del libro antiguo o te vale? Si te vale, entonces no vales nada, con todo el respeto que la nada me merece.
Si llegaste hasta este punto, recibe un cordial saludo, sino, ni cómo.

Las fuentes citadas son:
García López, J. A. (2014) El libro antiguo: algunos valores circundantes. México [artículo en internet] Disponible en <http://www.academia.edu/12765566/El_libro_antiguo_algunos_valores_circundantes>
Rendón Rojas, M. A. (2004) "Axiología y ciencia bibliotecológica: los valores en el mundo de la información documental" en Investigación Bibliotecológica [Revista en línea]; 18(36): 170-184 Disponible en <http://www.ejournal.unam.mx/ibi/vol18-36/IBI03609.pdf>

¿Qué es un libro antiguo?


Por García López Jorge Alberto

México, 2015


Como estudiosos del libro, solemos incurrir en el mismo error en el que caen muchos académicos -pretenciosos- de cualquier disciplina, y olvidamos, o simplemente dejamos de lado el conocimiento del grueso de a población -como si fuese inferior, que no lo es-, quienes, por diversos motivos, poseen otros conocimientos, muchos de los cuales, con seguridad, se conforman como carencia de los mismos estudiosos que desdeñan el conocimiento de quienes no comparten el mismo interés por estudiar un objeto en particular. Por tanto -con la intención de no repetir dicha falta, aunque dicho sea de paso: "cualquiera comete un error"- nos abocaremos a definir, en palabras simples, lo que se puede entender por libro antiguo.

Primeramente, cabe responder a la consagrada pregunta de quien comienza su acercamiento al mundo del libro antiguo: ¿Un libro antiguo es lo mismo que un libro viejo? Sorprendentemente, la respuesta no es tan sorprendente, siendo: ¡Depende del contexto! Pero ¿qué significa esto? Esto significa que todo depende desde la perspectiva que sea abordado el libro, por tanto, si hablamos del libro antiguo desde una perspectiva de la bibliofilia -la cual, sin coartar los muy respetables gustos individuales, no necesariamente tiene una connotación sexual- y del comercio especializado, se puede entender al libro antiguo como aquel que tiene 100 años o más desde su fecha de edición(1), e incluso, en el mismo contexto, un libro antiguo no tiene que ser ni antiguo, ni libro(2) -ya saben, con dinero baila el libro-. Por otra parte, si nos situamos en un contexto históricamente más amplio, entonces el libro antiguo tiene sus antecedentes más antiguos en las tablillas (de arcilla y de madera), pasando a los rollos o volúmenes, llegando al códice o códex(3) el cual es concebido como tal debido más a su formato que a su técnica de creación; es decir, el códice ya tiene la forma del libro, y puede involucrar desde el manuscrito hasta los impresos en madera o metal. Sin embargo, la perspectiva más aceptada -y decimos "más aceptada" porque suele ser difícil, sino imposible, llegar a un acuerdo unánime- en los círculos académicos -al menos los occidentales-, es la que expone al libro impreso antiguo como aquel que nace a mediados del siglo XV (1450) con la imprenta manual de tipos móviles del alemán Johannes Gutenberg -como si la imprenta xilográfica de los antiguos chinos fuera, como decimos en mi tierra "de chocolate"- y termina con la implantación de la imprenta mecánica (4) dada a principios del siglo XIX (1810) (5)

Es en el primer y último sentido en los cuales se entenderán las subsiguientes entradas del presente blog. Por tanto, entenderemos al libro impreso antiguo desde su perspectiva material, lo cual nos acerca no solo al objeto librario, sino a los que crearon en libro, las intenciones con las que lo hicieron, y, evidentemente, a los que ahora disfrutamos del libro impreso antiguo. Por último, queda poner un ejemplo que permite terminar de entender cuándo un libro impreso es antiguo y cuando es viejo -a menos que, como ya se dijo, el dinero disponga de lo contrario-. 

Los tomos de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" son libros que se crearon material e intelectualmente en el siglo XVII, lo que los convierte en libros impresos antiguos -huelga señalar que "el Quijote" no pudo ser "ideado" por Cervantes en el siglo XVII e imprimido -si, imprimido está bien dicho, o en todo caso, bien escrito, lo que prueba que a la RAE ya no le importa nada- en el siglo XX-. Sin embargo, para que se entienda, solo se concebirá como libros antiguos a aquellos cuyas ediciones se encuentran enmarcadas en la época previa a 1810; así, un Quijote cuya publicación y edición date del siglo XVII será considerado un libro antiguo, mientras que una edición posterior al siglo XIX solo es un libro viejo, a menos que tenga más de 100 años.

¡Hasta la siguiente entrada! Deja tus comentarios, y recuerda: lee tus libros pero mantelos en buenas condiciones, en 100 años pueden acrecentar su valor. Por mi parte voy a ver qué libros tienen mis abuelos. ¡Un saludo!

Si quieres hacer una investigación más seria y profunda, esta es la bibliografía consultada -si, hay una bibliografía e incluye libros reales-:

1. Asín Remírez de Esparza, F. (2008) El comercio del libro antiguo. Madrid: Arco

2. Pedraza Gracia, M. J. (2003) “Algunas reflexiones sobre la tasación del libro antiguo como actividad documental” en: Anales de documentación. (6). Disponible en: <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=63500614> [Fecha de consulta 15-09-2015]

3. Martínez de Sousa, J. (2010) Pequeña historia del libro. 4ta ed. España: Trea

4. García Aguilar, I. (2011) Secretos del estante: elementos para la descripción bibliográfica del libro antiguo. México: UNAM

5. Dahl, S. (1982) Historia del libro. México: CONACULTA; Alianza

Bienvenidos a Axilibant

Estimado lector, muchas gracias por visitar este blog dedicado a la divulgación de los conocimientos sobre ese maravilloso objeto llamado "libro antiguo".

Me presento, mi nombre es Jorge Alberto García López, soy estudiante del 9no semestre de la licenciatura en Ciencias de la Información Documental, impartida en la Facultad de Humanidades, de mi alma mater la Universidad Autónoma del Estado de México.

Como estudiante de dicha licenciatura, he generado un profundo gusto por dos temas de estudio muy particulares, la epistemología de la Ciencia de la Información Documental (CID) y el libro antiguo. Por consiguiente, dentro del presente blog pretendo entremezclar ambos gustos y presentar los avances de una investigación propia que trata sobre la axiología del libro antiguo (de ahí el nombre del blog: axiología del libro antiguo, da como resultado: axilibant) 

De tal manera, antes de entrar de lleno al desarrollo del tema, debo hacer una advertencia al lector. Como lo señalé al principio, el presente blog es un espacio de divulgación, que no es lo mismo que la difusión. Por consiguiente, la información reflejada dentro de este espacio será manejada, hasta donde sea posible, con un lenguaje coloquial y ameno a todo tipo de lectores.

¡Un saludo!
Hasta la siguiente entrada
Espero sus comentarios

Jorge