jueves, 29 de octubre de 2015

El valor del libro antiguo

Por García López Jorge Alberto
México, 2015

Saludos, apreciado lector. En este post nos introduciremos en una temática que se ha convertido en una investigación particularmente interesante para mi. La axiología del libro antiguo; pero como quedamos que la intención del blog es la de divulgación en español, partamos desde el principio.

¿Axi...qué? La "axiología" es la rama de la filosofía encargada del estudio de los valores, así de simple. Pero entonces ¿qué es un valor? ¿Acaso es el que demostramos cada día al salir de nuestras casas para aventurarnos en las calles de mi México querido? ¿O es el que asigna el precio de ese celular que tanto trabajo nos costó comprar y que, para no perder, no usamos? O, como dirían los nunca bien ponderados maestros de la educación básica ¿el valor es la tolerancia, el respeto, la justicia? -es decir, todo lo que nos falta cuando vamos manejando-. Pues si y no. En términos más bien filosóficos el valor se concibe como una relación entre un sujeto y un objeto o cosa deseada" (Rendón Rojas, 2004).

En este sentido, comprendiendo que el libro antiguo forma parte integral del sistema informativo documental, se propone un estudio axiológico, o de valoración, del libro antiguo desde cuatro perspectivas que permitirán el entendimiento completo del libro antiguo. De esta manera, el libro antiguo se convierte en la "cosa deseada" en la que debemos identificar dichos valores... ¡A verdad, te sorprendí! ¿Qué pensabas, que escribo ligero porque no se escribir de otra forma? Pues no, escribo así por el puro antojo (a ver si no me quiere cobrar regalías cierto refresco que lleva por nombre a una pequeña ave madrugadora).



Entonces, si el libro impreso antiguo es nuestra cosa deseada -y dale con la mal interpretación de la bibliofilia- cuáles son los valores que identificamos en él.

1. Valor patrimonial-cultural
2. Valor artístico-estético
3. Valor económico
4. Valor cognocitivo

Hasta aquí la entrada del día de hoy; en entradas posteriores iremos desarrollando cada uno de los valores que hemos identificado.
¿Y tu? ¿Entiendes el valor del libro antiguo o te vale? Si te vale, entonces no vales nada, con todo el respeto que la nada me merece.
Si llegaste hasta este punto, recibe un cordial saludo, sino, ni cómo.

Las fuentes citadas son:
García López, J. A. (2014) El libro antiguo: algunos valores circundantes. México [artículo en internet] Disponible en <http://www.academia.edu/12765566/El_libro_antiguo_algunos_valores_circundantes>
Rendón Rojas, M. A. (2004) "Axiología y ciencia bibliotecológica: los valores en el mundo de la información documental" en Investigación Bibliotecológica [Revista en línea]; 18(36): 170-184 Disponible en <http://www.ejournal.unam.mx/ibi/vol18-36/IBI03609.pdf>

¿Qué es un libro antiguo?


Por García López Jorge Alberto

México, 2015


Como estudiosos del libro, solemos incurrir en el mismo error en el que caen muchos académicos -pretenciosos- de cualquier disciplina, y olvidamos, o simplemente dejamos de lado el conocimiento del grueso de a población -como si fuese inferior, que no lo es-, quienes, por diversos motivos, poseen otros conocimientos, muchos de los cuales, con seguridad, se conforman como carencia de los mismos estudiosos que desdeñan el conocimiento de quienes no comparten el mismo interés por estudiar un objeto en particular. Por tanto -con la intención de no repetir dicha falta, aunque dicho sea de paso: "cualquiera comete un error"- nos abocaremos a definir, en palabras simples, lo que se puede entender por libro antiguo.

Primeramente, cabe responder a la consagrada pregunta de quien comienza su acercamiento al mundo del libro antiguo: ¿Un libro antiguo es lo mismo que un libro viejo? Sorprendentemente, la respuesta no es tan sorprendente, siendo: ¡Depende del contexto! Pero ¿qué significa esto? Esto significa que todo depende desde la perspectiva que sea abordado el libro, por tanto, si hablamos del libro antiguo desde una perspectiva de la bibliofilia -la cual, sin coartar los muy respetables gustos individuales, no necesariamente tiene una connotación sexual- y del comercio especializado, se puede entender al libro antiguo como aquel que tiene 100 años o más desde su fecha de edición(1), e incluso, en el mismo contexto, un libro antiguo no tiene que ser ni antiguo, ni libro(2) -ya saben, con dinero baila el libro-. Por otra parte, si nos situamos en un contexto históricamente más amplio, entonces el libro antiguo tiene sus antecedentes más antiguos en las tablillas (de arcilla y de madera), pasando a los rollos o volúmenes, llegando al códice o códex(3) el cual es concebido como tal debido más a su formato que a su técnica de creación; es decir, el códice ya tiene la forma del libro, y puede involucrar desde el manuscrito hasta los impresos en madera o metal. Sin embargo, la perspectiva más aceptada -y decimos "más aceptada" porque suele ser difícil, sino imposible, llegar a un acuerdo unánime- en los círculos académicos -al menos los occidentales-, es la que expone al libro impreso antiguo como aquel que nace a mediados del siglo XV (1450) con la imprenta manual de tipos móviles del alemán Johannes Gutenberg -como si la imprenta xilográfica de los antiguos chinos fuera, como decimos en mi tierra "de chocolate"- y termina con la implantación de la imprenta mecánica (4) dada a principios del siglo XIX (1810) (5)

Es en el primer y último sentido en los cuales se entenderán las subsiguientes entradas del presente blog. Por tanto, entenderemos al libro impreso antiguo desde su perspectiva material, lo cual nos acerca no solo al objeto librario, sino a los que crearon en libro, las intenciones con las que lo hicieron, y, evidentemente, a los que ahora disfrutamos del libro impreso antiguo. Por último, queda poner un ejemplo que permite terminar de entender cuándo un libro impreso es antiguo y cuando es viejo -a menos que, como ya se dijo, el dinero disponga de lo contrario-. 

Los tomos de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" son libros que se crearon material e intelectualmente en el siglo XVII, lo que los convierte en libros impresos antiguos -huelga señalar que "el Quijote" no pudo ser "ideado" por Cervantes en el siglo XVII e imprimido -si, imprimido está bien dicho, o en todo caso, bien escrito, lo que prueba que a la RAE ya no le importa nada- en el siglo XX-. Sin embargo, para que se entienda, solo se concebirá como libros antiguos a aquellos cuyas ediciones se encuentran enmarcadas en la época previa a 1810; así, un Quijote cuya publicación y edición date del siglo XVII será considerado un libro antiguo, mientras que una edición posterior al siglo XIX solo es un libro viejo, a menos que tenga más de 100 años.

¡Hasta la siguiente entrada! Deja tus comentarios, y recuerda: lee tus libros pero mantelos en buenas condiciones, en 100 años pueden acrecentar su valor. Por mi parte voy a ver qué libros tienen mis abuelos. ¡Un saludo!

Si quieres hacer una investigación más seria y profunda, esta es la bibliografía consultada -si, hay una bibliografía e incluye libros reales-:

1. Asín Remírez de Esparza, F. (2008) El comercio del libro antiguo. Madrid: Arco

2. Pedraza Gracia, M. J. (2003) “Algunas reflexiones sobre la tasación del libro antiguo como actividad documental” en: Anales de documentación. (6). Disponible en: <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=63500614> [Fecha de consulta 15-09-2015]

3. Martínez de Sousa, J. (2010) Pequeña historia del libro. 4ta ed. España: Trea

4. García Aguilar, I. (2011) Secretos del estante: elementos para la descripción bibliográfica del libro antiguo. México: UNAM

5. Dahl, S. (1982) Historia del libro. México: CONACULTA; Alianza

Bienvenidos a Axilibant

Estimado lector, muchas gracias por visitar este blog dedicado a la divulgación de los conocimientos sobre ese maravilloso objeto llamado "libro antiguo".

Me presento, mi nombre es Jorge Alberto García López, soy estudiante del 9no semestre de la licenciatura en Ciencias de la Información Documental, impartida en la Facultad de Humanidades, de mi alma mater la Universidad Autónoma del Estado de México.

Como estudiante de dicha licenciatura, he generado un profundo gusto por dos temas de estudio muy particulares, la epistemología de la Ciencia de la Información Documental (CID) y el libro antiguo. Por consiguiente, dentro del presente blog pretendo entremezclar ambos gustos y presentar los avances de una investigación propia que trata sobre la axiología del libro antiguo (de ahí el nombre del blog: axiología del libro antiguo, da como resultado: axilibant) 

De tal manera, antes de entrar de lleno al desarrollo del tema, debo hacer una advertencia al lector. Como lo señalé al principio, el presente blog es un espacio de divulgación, que no es lo mismo que la difusión. Por consiguiente, la información reflejada dentro de este espacio será manejada, hasta donde sea posible, con un lenguaje coloquial y ameno a todo tipo de lectores.

¡Un saludo!
Hasta la siguiente entrada
Espero sus comentarios

Jorge